lunes, 17 de febrero de 2014
jueves, 9 de enero de 2014
miércoles, 8 de enero de 2014
martes, 7 de enero de 2014
LAS CUATRO LLAVES DE ASAHEL (BOCETO PORTADA)
Las manecillas de un reloj se mueven al son del tiempo,
aunque está teoría se jode cuando paras el puñetero reloj. Intentaba decir de
una forma poética que llevó mucho tiempo sin escribir en mi Blog, y es que tengo
una buena razón. El libro de “Las Cuatro llaves de Asahel” está en marcha. En
un breve periodo de tiempo saldrá a la venta y éste es el boceto de la portada.
¿Qué os parece?.
martes, 16 de julio de 2013
DIOSES DE ROCA Y METAL (KAMI COMIENZA A CONCEDER SU PRIMER DESEO)
Podríamos decir que kami,
definitivamente, no es una entidad divina corriente. Su modo de resolver los deseos de sus fieles
alcohólicos no suelen ser muy ortodoxa, pero funciona, que es lo importante.
Como recordaréis en la
anterior entrega de “Dioses de roca y Metal”, Alberto Ruiz se encontraba tumbado
casi sin sentido en el suelo. Nuestro Dios nacía delante de él y dos fanáticos
del Manga observaban expectantes como se creaba una leyenda.
“¡Quiero tocar la mejor
canción de la historia!”, esa fue la frase que llevó a crear al único. Es …… KAMI.
Luisa, la novia de Alberto
andaba buscándole por el parque. Lo último que supo de él había sido hacía casi
dos horas. Las dos cotorras que estuvieron hablando con ella fueron cortadas
por la impaciencia que la invadió, y no sin grandes dosis de sutileza por su
parte. Porque directamente y literalmente, las mandó a la mierda.
Al fin vislumbró su figura
característica a lo lejos: Llevaba una cazadora vaquera sin mangas con el
dibujo cosido del “Number of the beast”
de Iron Maiden. Al instante, corrió hacia él preocupada.
─¿Dónde coño estab… ─no pudo acabar,
Alberto la besó en los labios con tal pasión que el corazón de ella dejó unos
segundos de latir. Era estar con otro hombre, algo que llevaba la satisfacción
a un nuevo eslabón del placer. Los sentidos se volvían irreales y ella sólo
sabía que aquel no era su novio. No sabía porque, pero lo sentía. El placer era
tan profundo e intenso que no podía separar sus labios de su boca.
Alberto se levantó
tambaleándose, maldiciendo su mala suerte. Su botella se había roto y tenía los
pantalones manchados de barro. Recordaba esbozos en su mente de lo ocurrido en
aquel nacimiento divino, y sólo el pensar en quitarse de su boca el regusto de vomitar le mantenía erguido.
Tambaleándose buscó a Julia y la encontró. Estaba medio desnuda gimiendo de
placer con un heavy de pelo largo y blanco…
martes, 2 de julio de 2013
LA CREACIÓN DE UN DIOS NO ES FÁCIL
La creación de un Dios no es
fácil, deben coincidir diferentes condiciones poco comunes a la vez. No existen
muchos en este mundo y cada uno de ellos depende de la Humanidad. Sin los deseos de la gente y sin su fe, desaparecían. Los
acontecimientos que se deben conjuntar
son asombrosamente particulares. Estas máximas inamovibles deben
cumplirse en un orden determinado: La oscuridad de la noche debe de ser la cuna
en donde nazca, la naturaleza estará presente como testigo, (el centro de una
ciudad es un lugar repleto de acero y aluminio, aunque a veces hay vergeles
donde la vida crece sin importar la contaminación inherente al progreso). Otra
condición es que un ser humano pida un deseo con todo su corazón a un hijo de
la naturaleza: un árbol, un animal, una montaña o simplemente una roca, y el
último es que una música esté presente
en el ritual. No puede ser una cualquiera, si no una lo suficientemente
inspirada para hacer aflorar lo mejor y lo peor de la gente; un canal para la
invocación.
Alberto Ruiz era un
guitarrista de una banda que estaba comenzando a moverse. Corría el año 86 y
fue una época donde el heavy era el gran triunfador: Iron Maiden, Motor Head,
Saxon, Baron Rojo…
Un tiempo donde la gente
disfrutaba in situ de una música que
jamás morirá. Un sueño de acordes que forman una armonía tan perfecta como
salvaje. No existía nada parecido y
Alberto lo sabía. Su banda “43 grados” ya había tocado en salas importantes
como Barrabás, Canciller y había sido telonero de los Obus en un concierto en
las fiestas de un pueblo de Burgos.
Su pelo largo moreno y liso
caía siempre sobre su cazadora vaquera sin mangas con el dibujo cosido del
“Number of the beast” de Iron Maiden. Su
figura característica hacía que la gente le reconociese en la calle y fueron
dos seguidores de manga japonés de su barrio, los que empezaron la leyenda.
Un día se desplazó fuera de
Madrid. De mano de su novia Ariana, fue conducido a un botellón en un
parque. La gente a su alrededor eran de
otra movida, sus ropajes llamativos y su cultura musical no le transmitían
nada. Él se alejó con su botella de vodka dejando a ella hablando con dos
chicas que en el fondo parecían simpáticas. Andando sin rumbo, escuchó sus
pensamientos, sus deseos más profundos; aquellos que están escondidos en nuestra
cabeza. Hay veces que los olvidamos y nos convertimos por desgracia en engranajes perfectamente sumisos de esta
sociedad, pero aquel día no. Soñaba con componer la mejor canción de todos los
tiempos. El alcohol ayudaba a abrir la ventana de saber lo que es o no es real,
y en aquel momento pedirle a un roca del suelo tu más intenso deseo podría ser
visto como el acto de un loco. Poco a poco de sus labios surgió su petición y
el silencio lo inundó todo. El tiempo se paró y sonó de la oscuridad de la noche
“Iron man” de Black Sabbath, un radiocasete que se encontraba alrededor de unos
Heavys era su divino transmisor.
Alberto hincó la rodilla en
el suelo embarrado y volvió a pronunciar las palabras que resonaban en su
corazón.
─¡DIOS, DESEO TOCAR LA MEJOR CANCIÓN DE LA
HISTORIA!
Dos chicos andaban cerca de
allí y miraron a aquel borracho que parecía no estar en sus cabales, y le
reconocieron al instante. Uno de ellos tocó el hombro del otro y le señaló con
sorna al sujeto de su barrio en cuestión. Alberto miraba a la roca con la fe
inquebrantable de saber que aquello era lo que tenía que hacer. Los dos amigos
se rieron y siguieron su conversación, ignorándole.
─Me han traído el manga desde Japón y, ¡TE
HE DICHO QUE ES KAMISAMA! ─el viento invocado por el nombre del nuevo Dios
invadió el espacio y el ritual. Las palabras del chico quedaron ahogadas─.
Picolo y él son la misma perso…. ¡QUÉ OCURRE!
Del deseo de un hombre, de la
música de un genio y del nombre que le dieron, nació él. Un Dios de roca y
metal…
lunes, 24 de junio de 2013
DIOSES DE ROCA Y METAL
¿Qué es un
Dios?, es una pregunta limitada si la realizas precipitadamente y sin entender
toda su amplitud. Debemos preguntar, ¿por qué existen los Dioses?; y
responderemos para realizar nuestros deseos. Un dios sólo puede vivir si los humanos
le adoramos. Su subsistencia y fuerza está basada en la cantidad de personas que han depositado su fe en él. Cuanta
más gente le rece más fuerte se hará y todo dependerá de su habilidad para
complacernos. Un dios que no es capaz de llevar a cabo los deseos humanos será
abandonado y, al fin, desaparecerá de este mundo
Está es la
historia de uno de ellos. Diferente al resto y siempre dispuesto a ayudar.
Quizás no siempre en el resultado deseado, pero nadie podrá juzgar que su
dedicación siempre fue y ha sido total. Él fue creado en un pequeño parque de
una plaza de un pueblo de la comunidad de Madrid. Un lugar mágico donde los
estudiantes bebían, escuchaban música heavy, hacían el amor…
Muy cerca de un
manzano en una pequeña roca se encuentra su hogar. Durante años nació la
costumbre entre los alcohólicos estudiantes de pedir un deseo y firmarlo bebiendo un trago con sus litros de
cerveza, su kalimotxo o su botella de vodka del super de turno. Surgió un ser
con el pelo largo y blanco hasta la
cintura, sus ojos de un verde esmeralda invitaban a dejarse llevar hacia otro
mundo, vestía una cazadora de cuero y unos vaqueros rotos. Había sido creado
para complacer los deseos de nosotros
los borrachos…
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